domingo, 22 de agosto de 2010

Alerta epidemiológico de Sarampión. RIESGO ALTO.

El día 6 de agosto de 2010, se recibió notificación en el Ministerio de Salud de 3 casos sospechosos de sarampión. Uno de los casos, un adulto de 31 años de edad con antecedente de viaje a Sudáfrica, el 2° caso su hijo de 15 meses, un tercer caso sospechoso, sin nexo con los anteriores, adolescente de 16 años también con antecedente de viaje, todos ellos residentes en partido de San Isidro, Provincia de Buenos Aires.

Ante esta situación, el Ministerio de Salud de la Nación, emite el presente Alerta Epidemiológico con el objeto de sensibilizar la sospecha clínica e implementar en forma oportuna medidas de prevención y control dirigidas a evitar la aparición de casos sospechosos de Sarampión.

Como el virus del sarampión contínua circulando en muchos lugares del mundo y los viajes internacionales son frecuentes, es posible que se importe el virus en zonas libres de sarampión. Por lo tanto es necesario mantener un alto grado de inmunidad de la población en dichas zonas, medida que reducirá la posibilidad de propagación del virus tras su importación.

Todo caso sospechoso de Enfermedad Febril Exantemática ocurrido en un efector de salud ya sea público o privado debe ser notificado en un plazo no superior a 24 horas mediante las siguientes modalidades:

•Vía fax o teléfono a la jurisdicción a la que pertenece el servicio de salud y ésta a los niveles provinciales y nacionales (011-4379-9127/9237 o al 11-4939-0542 o 11-3190-1049.
•Vía Internet en forma individualizada al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS C2 -ante la sospecha clínica- y SNVS SIVILA, ante la recepción de la muestra sospechosa).

Ante la confirmación de dos casos importados de sarampión y un caso relacionado con la importación, en el partido de San Isidro, Provincia de Buenos Aires el Ministerio de Salud de la Nación emite el presente Alerta Epidemiológico el 19 de Agosto con el objeto de sensibilizar la sospecha clínica e implementar en forma oportuna medidas de prevención y control.

El Ministerio de Salud indica la vacunación antisarampionosa (doble o triple viral) en los siguientes grupos:

•13 meses a 15 años certificar o completar DOS DOSIS de vacuna.

•16 años a 50 años, certificar la aplicación de UNA DOSIS de vacuna durante los ÚLTIMOS 5 AÑOS; en caso de que no se certifique aplicar una dosis.


Exclusivamente para residentes de Provincia de Buenos Aires y CABA se indica una dosis de vacuna triple viral a todos los niños/as entre 6 y 12 meses de edad.


Estas indicaciones son dinámicas y podrán sufrir modificaciones de acuerdo a la situación epidemiológica. En caso de modificaciones, se emitirá un nuevo alerta. Se evaluará en base al monitoreo de la situación la necesidad de ampliar la zona geográfica de la indicación de vacunación a los menores de un año.

Para más información, acceda al Alerta Epidemiológico N7 del Misisterio de Salud de la Nación, con fecha 22 de agosto, haciendo click en el siguiente enlace http://www.msal.gov.ar/htm/site/sala_situacion/alerta_sarampion/Alerta-Sarampion-22%20agosto.pdf
Para información sobre notificación de caso o toma de muestras para estudio virológico acceda al anexo publicado por el Ministerio de Salud de la Nación haciendo click en el siguiente enlace
http://www.msal.gov.ar/htm/site/sala_situacion/alerta_sarampion/ALERTA-7-SARAMPION-ANEXO-A.pdf



martes, 10 de agosto de 2010

Lista de Publicaciones editadas por la Sociedad Argentina de Pediatría y FUNDASAP

Ingresando al siguiente link http://www2.sap.org.ar/publi-libros.php?menu=item1 podrán acceder al listado de publicaciones de la SAP que podrán ser adquiridas en la Filial. Los pedidos se enviarán mensualmente a Entidad Matriz.

lunes, 9 de agosto de 2010

VII Jornadas Internacionales de Neonatología Hospital Italiano de La Plata

VII Jornadas Internacionales de Neonatología, I Jornadas Internacionales de Pediatría y III Jornadas Internacionales de Enfermería Neonatal del Htal. Italiano de La Plata.

Se realizarán los días 1,2 y 3 de Septiembre en el Jockey Club de La Plata.
En el marco de las mismas, la filial La Plata de la Sociedad Argentina de Pediatría coorganiza Curso de RCP neonatal para Enfermería (miércoles 1 a las 14hs) y Curso de RCP Pediátrica para Médicos (viernes 3 a las 8.30 hs).

Informes e inscripción al 453-5000 int.503 Srta. Yesica o consultar en la web
http://www.jornadasneohi.com.ar/JornadasNeoHI2010.html

lunes, 2 de agosto de 2010

Constipación e Incontinencia por el Dr. Sandro Miculan

Constipación e incontinencia.
Cómo se sigue construyendo un problema en el año 2010

Dr. Sandro Walter Miculan
Médico del Servicio de Gastroenterología del Hospital Superiora Sor María Ludovica a cargo de los estudios de Motilidad.

Con mucha frecuencia, los pediatras olvidamos que la constipación es un problema sumamente común en los niños, en el hombre y en los animales malcriados por éste. Un 3 % de la consulta pediátrica es referido como desordenes percibidos de la defecación.

Tener deposiciones normales ha sido siempre señal de buena salud.
Pero qué es lo normal? Depende de la frecuencia, consistencia y tamaño de las deposiciones.
En el lactante alimentado a pecho es muy variable, desde 1 a 9 deposiciones diarias (promedio 4) a una frecuencia semanal. A los 2 años, 2 deposiciones.
A los 4 años 1 deposición diaria. En mayores varían desde 3 veces por día a 3 veces por semana.
Para que haya una defecación normal será necesario el cumplimiento de una serie de hechos:
A - Un sustrato adecuado a partir de la ingesta: si no come o come una dieta inadecuada, fallará el primer paso ya que el peso de la materia fecal depende entre otros factores de la ingesta.
B- Un tubo digestivo íntegro y permeable, con correcta función de las conexiones neuromusculares.
C- Evacuación cómoda y satisfactoria: no es lo mismo evacuar en un baño limpio que en un pozo de un sitio oscuro y maloliente afuera de la casa.

Un punto importante a considerar es el control de esfínteres. Para lograrlo es indispensable el cumplimiento de una serie de pasos por el niño:
Que perciba que se ha “ensuciado” y lo transmita, que posteriormente perciba y transmita en el momento previo, pero sin ser capaz aun de retener. Y que por último retenga y decida la expulsión que le da placer, pueda interrumpir y recomenzar. Esto último ocurre alrededor de los 2 años y medio, cuando el niño se moviliza por sus propios medios, superada la etapa oral donde el niño es el demandante, al inicio de la etapa anal, donde la madre es la que demanda. Cuando no se cumplen estos pasos, por influencia de lo que aprendió la madre según su propia cultura y no del paciente mismo, puede iniciarse un ciclo vicioso de negación de expulsión, heces duras, grandes, con dificultad para eliminarse, dolor, displacer y retención. Así se llega a la constipación que pasa a ser un problema crónico y cultural.

Debemos conocer de lo que hablamos para saberlo tratar:
En el año 2004 el Consenso de Paris definió como Constipación crónica:
La ocurrencia de dos o más de las siguientes características durante las últimas 8 semanas:
• Frecuencia de movimientos intestinales menos de tres por semana.
• Más de un episodio de incontinencia fecal por semana.
• Heces grandes en el recto o palpables al examen del abdomen.
• Eliminación de heces tan grandes que obstruyen el inodoro.
• Posturas retentivas y conductas retencionistas.
• Defecación dolorosa.

Frecuentemente asociada a la constipación encontramos perdida de materia fecal en la ropa interior: es la Incontinencia fecal: eliminación de heces en un lugar inapropiado. Puede ser el resultado de:
1- Incontinencia fecal orgánica
2- Incontinencia fecal funcional:
a- Incontinencia fecal no retentiva
b- Incontinencia fecal asociada a constipación
Incontinencia fecal crónica: síntomas presentes por al menos 8 semanas.
Incontinencia fecal no retentiva:
Eliminación de heces en un lugar inapropiado por un niño con una edad mental de
4 años o más, sin evidencias de constipación por la historia y/o examen físico.

Impactación fecal:
Constipación severa con masa fecal grande en el recto o el abdomen, la cual es imposible de ser eliminada a demanda.
No utilizamos más los términos Encopresis, Soiling, o Anismo.
Es de hacer notar que la definición toma como limite los 4 años de edad mental. En nuestro medio, las exigencias del sistema educativo preescolar hacen que las madres inicien un entrenamiento temprano, compulsivo, aprovechando las estaciones cálidas, lo que puede ser muchas veces el disparador de este problema.
Dentro de las causas etiológicas debemos saber que el 95% de los casos son “culturales” o ambientales, siendo el gran responsable el hábito alimentario, aunque también influyen en menor medida factores constitucionales, hereditarios y psicológicos. Por lo tanto una minoría de los pacientes tienen una causa orgánica, siendo la fisura anal, las malformaciones anorectales y la enfermedad de Hirschsprung las causas mas frecuentes.

Podemos llegar a un correcto diagnóstico:
A- Con una completa anamnesis que incluya lo cultural y ambiental familiar, y haga hincapié en la historia del hábito defecatorio desde el nacimiento (meconio), las características del mismo al tiempo de incorporación de los alimentos y el actual. Técnicas educativas de esfínteres (edad de retiro voluntario o compulsivo de pañales). Tratamientos anteriores y tiempo de padecimiento. Frecuencia de consumo de diversos grupos de alimentos.
B- Con un examen físico cuidadoso y realizando exámenes complementarios cuando se sospeche causa orgánica.
En el Servicio de Gastroenterología del Hospital Sor María Ludovica utilizamos una hoja guía con aproximadamente 50 ítems seleccionados que nos dan además una orientación dietética y cultural del problema.

Creo conveniente además incorporar el uso de la Escala de Bristol, una guía útil para unificar y saber de que tipo de heces hablamos:
 Tipo 1: Bolas duras separadas, como nueces. (difíciles de pasar)
 Tipo 2: De la forma de una salchicha, pero con bultos
 Tipo 3: Como una salchicha, pero con grietas en la superficie
 Tipo 4: Como una salchicha o una serpiente, lisa y blanda
 Tipo 5: Bolas blandas con bordes bien definidos (pasadas fácilmente)
 Tipo 6: Bolas esponjosas con bordes indefinidos, heces pastosas
 Tipo 7: Aguada, sin trozos sólidos. Totalmente líquido

Cuando solicitar una Rx de abdomen simple de pie con inclusión de sínfisis pubiana?
Ante dudas en el examen físico, obesidad extrema. Rechazo del tacto rectal. Ampolla rectal vacía. Valoración de tratamiento en historia incierta.
Al alta si estuvo internado para desimpactar, para confirmar su limpieza completa.

Cuando solicitar una Rx. de abdomen con contraste rectocolónica?
Útil para evaluar ángulo recto anal. Búsqueda de zona de transición entre segmento agangliónico y el normal. Y de estenosis postoperatoria en Enfermedad Inflamatoria intestinal.
Otros estudios son la manometría, útil para orientación en el Hirschsprung y en reentrenamiento con técnicas de retroalimentación (biofeedback)

La presencia de las siguientes “Banderas rojas”, nos alertan la posibilidad de un proceso más severo que debemos investigar cuidadosamente, solicitando otros estudios:
Retardo pondoestatural, Vómitos, Distensión abdominal persistente, Dolor abdominal severo.

Antes de pasar a la terapéutica, creo conveniente recordar la asociación de la incontinencia fecal con la enuresis: la inestabilidad vesical diurna se corrige en un 100% tratando la constipación. Las infecciones urinarias recurrentes muchas veces desaparecen ante un tratamiento adecuado de la constipación. Por lo tanto es recomendable no tratar cada sistema individualmente o minimizar o trivializar las quejas gastrointestinales.

Cuál es el Manejo terapéutico de la constipación “Cultural o ambiental”?
Si hay lesión anal: dermatitis, fisuras, criptitis, celulitis perianal: tratarlas para evitar el ciclo dolor – retención - dolor.
Siempre iniciamos la educación conjunta de los padres y del paciente junto con medidas dietéticas, que siguen la Fórmula 4C – 4A - 5F:
Las 4 comidas diarias (4 Comidas), sin colaciones intermedias (4 Ayunos), con fibra en la dieta, firmeza en la aplicación, fe y fuerza para evacuar y aFecto para lograr los objetivos propuestos por todos (5F).

Es muy importante dedicarle tiempo a la consulta ya que de esto también depende la adhesión y el éxito del tratamiento.
Con respecto a la dieta indicada es fundamental especificar el tipo de alimentos y orientar sobre la preparación de los mismos: fomentamos la ingesta de panes integrales, verduras y frutas de estación, legumbres y granos acompañados de carnes y huevo y abundante ingesta de agua.
La ingesta de lácteos y derivados debe ser reducida a lo indispensable, desaconsejando el uso abusivo de quesos modificados o Yogures con fibras.
No olvidarse de un seguimiento cuidadoso y persistente y que se requiere al menos 6 a 12 meses para asegurar un resultado exitoso.
En pacientes alimentados a pecho que presenten deposiciones duras, fomentar el consumo de frutas y verduras en la madre, y de ser necesario utilizar lactulosa. En aquellos que reciben biberones, se puede utilizar en los mismos la asociación azúcar bifidogénico con lactulosa. El uso de supositorios (glicerina u otros) no es aconsejado.

En el caso de Megarrecto e incontinencias es necesario el cumplimiento de 3 fases:

Fase I: Desimpactación (3 a 5 días) enemas o polietilenglicol 3350 sin electrolitos.
Fase II: Mantenimiento (6 a 12 meses) Lactulosa, Bifidosa, OHMg , Psillium: solo si es necesario.
Fase III: Destete progresivo.
Seguimiento cuidadoso y persistente

Fase I: Limpieza/desimpactación (3-5 días) (elegir uno de los siguientes métodos)
A- Limpieza oral (preferible) para los pacientes mayores de 4 años
- Polietilenglicol 3350: 0,25-1,5 g / kg / día en dosis divididas dos veces al día (para desimpactación, 1-1,5 g / kg / día durante 3 días)
- Hidróxido de magnesio 60 ml cada 12 horas por 3 dosis
- Polietilenglicol : 17 g (un sobre) ó 1 cucharada llena en un vaso con 240 ml de agua en la mañana e hidróxido de magnesio, 3 cucharadas a la noche.
B- Enemas
Preferimos el uso de Solución salina normal (añadir 10 gr.de sal de mesa a 1 litro de agua de la canilla)
0-6 meses 120-150 ml
6-18 meses 150-250 ml
18 meses-5 años 300 ml
5-18 años 480-720 ml
El líquido del enema debe estar a la temperatura corporal y debe administrarse lentamente (más de 5 minutos) para evitar cólicos y fenómenos vagales (náuseas, palidez, vómitos). Podemos también utilizar una parte de esta solución y media de aceite o vaselina a retener 15 minutos. Se pueden repetir cada 12 o 24 horas. Se puede administrar mediante pera de goma o sonda Foley o similar.
También se pueden utilizar microenemas de solución hipertónica de Fosfato siendo estos más costosos e irritantes.
No usamos: Enemas de leche y melaza, de jabón, etc.
C -Lavado nasogástrico: método de desimpactación, de uso hospitalario.
Solución electrolítica de PEG por SNG 25 - 40 ml / kg / h
Fase II: Mantenimiento (6-12 meses)
1-Laxantes orales
- Polietilenglicol 17 g (1 cucharada) en 240 ml de agua
- Lactulosa 1-2 ml / kg / día. 1 o dos dosis diarias
- Hidróxido de magnesio 1-3 ml / kg / día o dos dosis diaria
2-Dieta rica en fibra
3-Aumento de la ingesta de líquidos (necesidad de líquido de mantenimiento calculado por peso del niño)

4-Educación: Mediante la misma establecer un horario de ir al baño a diario 20 minutos después de las comidas aprovechando el reflejo gastrocólico. Evitar castigos o la vergüenza. Fomentar el ejercicio regular, desalentando el sedentarismo.

Fase III: Destete
1-Disminución gradual de los laxantes
2-Continuar dieta alta en fibras, ingesta adecuada de líquidos, y modificación de la conductas.

Consulta con salud mental, cuándo?:
Sólo ante trastornos psicoemocionales o sospecha de los mismos o tras fracaso de la terapéutica de la constipación asociada a Incontinencia fecal.
Resumiendo, como podemos constipar a un niño?
No dándole una alimentación completa, armónica y con fibra.
Estimulándolo a consumir alimentos de acuerdo a las modas o publicidades televisivas.
Intentando crear un hábito diario precoz “voluntario” para algo que es “involuntario”.
Intentando estimular o regular según las estaciones la maduración de esfínteres que maduran solos y a su debido tiempo.
Creyendo y haciéndole creer que solo jugando con plastilinas o visitando a un psicólogo, hará caca maleable en el lugar adecuado. Y que con calendarios, premios y chantajes, se puede solucionar su problema.

Dr. Sandro Walter Miculan

domingo, 4 de julio de 2010

Faceta del pediatra por el Dr. Luis Fumagalli

Faceta del pediatra
Vivencias de un pediatra personal*

Hay cuatro momentos en la vida de las personas:
el de aprender a hacer, el de hacer,
el de enseñar a hacer y el de dejar de hacer.
Jaume Soler


Hay muchos modos de practicar la medicina y muchas maneras de practicar la pediatría. El estilo de cada hombre tiene algo valioso que ofrecer.

Las siguientes son observaciones surgidas luego de 33 años de práctica ininterrumpida cuidando la salud de niños en la ciudad de La Plata.

El pediatra personal es un especialista en la asistencia de niños, provisto de conocimientos y habilidades básicas y una fina sensibilidad en el manejo de las relaciones humanas que le permite crear y conservar relaciones terapéuticas. Conoce el medio en el cual sus pacientes nacen, tiene registro acerca de su crecimiento y desarrollo, es apto en el diagnóstico y el tratamiento de sus enfermedades, diestro para descubrir inmediatamente y tratar cualquier complicación posible.

Conoce cómo se manejan los padres de sus pacientes bajo tensión, y evalúa la validez que ellos hacen acerca de la salud de sus hijos. Sabe que debe diagnosticar a la luz de dos gravedades: la del sentir y la objetiva.

Conoce el papel peculiar en lo que se refiere a brindar asistencia médica amplia y sabe que es considerado como el médico generalista de la etapa de la vida que incluye el período neonatal, la niñez y la adolescencia.

Tiene la confianza de sus colegas y sus pacientes.

Con los años se transforma en un artesano, que escuchando a la familia encuentra el camino más corto y menos traumático que lleve al niño hacia su máximo potencial de salud.

Sabe que el arte para atender al paciente afecta la imagen que éste tiene del médico más que la calidad técnica de la atención, e incluso sabe que, aun siendo ésta técnicamente excelente, si no hay arte en la atención el paciente la percibe como de baja calidad.

Apunta George Gadamer en El estado oculto de la salud: “Es muy conveniente tomar conciencia de las diferencias existentes entre la medicina científica y el verdadero arte de curar… el conocimiento en general se puede aprender, el segundo aspecto, en cambio, sólo puede adquirirse a través de la propia experiencia y del propio razonamiento, y va madurando con lentitud.”

Estas son conjeturas que es comprensible hacer acerca de cualquier pediatra adecuadamente adiestrado, maduro y experimentado, y es el resultado de una construcción que demanda un esfuerzo sostenido.

Resulta necesario haber tomado conciencia de la necesidad de construirse, de verse a uno mismo como un esbozo de médico abierto, un ser sin terminar, un producto no acabado y, por lo tanto, en transición hacia una mayor perfección

Estimulado y guiado por docentes e instructores cada uno emprende esa aventura, inexcusablemente individual de hacerse pediatra personal.

Es obvio que ese proyecto no puede concretarse por completo en el lapso tan fugaz de que disponemos para intentarlo en la residencia.

¿Cuál es la tarea de un pediatra personal?

La principal es el cuidado de la salud, centrando su accionar en la supervisión del crecimiento, desarrollo y nutrición, el manejo ambulatorio de enfermedades agudas casi todas leves y alguna moderada, educación para la salud y nueva morbilidad (salud bucal, salud mental, comportamientos indeseados, trastorno de comportamiento de los padres, entrevista antenatal, síndrome del niño vulnerable, etc, etc, etc.)

El eje de esta tarea es la estrecha relación médico-paciente-familia; esta depende de múltiples factores inherentes a la familia pero siempre requieren del médico cosas tales como: honestidad, paciencia, destreza, discreción, conocimiento, afecto, interés en lo que le pasa al niño, deseo de escuchar y comprender.

El vínculo médico paciente pediátrico, al igual que el vínculo madre-hijo es asimétrico y funciona como un sistema continente/contenido: cuando el dolor, el sufrimiento, la enfermedad superan al paciente (alude a la mamá casi siempre) lo “desbordan”, el pediatra puede contenerlo facilitando una trasvasación del sufrimiento, haciéndose cargo de lo doloroso y prometiendo alivio.

¿Qué debe hacer para mejorar su tarea cotidiana?

Debe revalorizar el vínculo, no olvidar la esencia, sabiendo que la base del curar está dada por el vínculo médico paciente.

Debe optimizar el vínculo, para ello no necesita una alta tecnología. El gran médico español Gregorio Marañón decía: “Para hacer medicina sólo se necesitan dos sillas, hagamos sentar a nuestros pacientes”. Lo fundamental es una palabra, un gesto, un silencio compartido o el crear un espacio.

Nos recuerda Osvaldo Blanco en su reveladora conferencia Papel del pediatra general: “El vínculo era el recurso más importante y a veces el único disponible en los orígenes de nuestra profesión. En los últimos años aparecieron valiosas tecnologías que permiten prevenir y curar más eficientemente, sin embargo al mismo tiempo que se ha endiosado esa nueva tecnología, se ha desertado progresivamente de la tecnología fundacional de la medicina, que es el encuentro y la comunicación del médico con sus pacientes. A veces la tecnificación enceguece por su brillo y desdibuja valiosos aspectos de la atención médica”

¿Cuál es su orientación?

El pediatra personal ha elegido trabajar exclusivamente con niños y para el bien de los mismos, dirigiéndose hacia la peculiaridad de éstos y también de la enfermedad, confiando en que dispone de la pericia profesional para manejarse prudentemente. Sabe que la consulta pediátrica, según las características del examen que se haya de practicar y según la edad y la sensibilidad del niño, encierra frecuentemente una cuota de agresividad. Disminuir o neutralizar el temor a la agresión debe ser un comportamiento permanente del pediatra. Al temor no se lo vence necesariamente con explicaciones racionales, sino con una clara demostración de cariño, de comprensión y de adecuada protección. Sabe que a veces hay que circunscribirse a someras revisaciones, certificar la patología aguda de tratamiento imperioso y suspender el examen.

Para convertirse en el pediatra personal de una familia y servir al niño durante largo tiempo se necesita construir confianza, respeto, un camino común, una historia en la que los dos se necesiten.

Nos apunta con claridad Sergio Sinay en Diálogos del alma: “La confianza como el amor no se construye en un instante, es una flor delicada que tarda en florecer. No hay confianza donde previamente no hubo diálogos, miradas, silencios compartidos. Se edifica ladrillo a ladrillo, acto tras acto. No está en los vínculos como punto de partida más allá de que tengamos el deseo o la intuición de confiar. Se trata mejor de un punto de llegada convergente; no se construye con el deseo o la voluntad de una sola persona, necesita de dos o de todos los que estén involucrados en el vínculo”.

Se requiere presencia, buena fe, compromiso y trabajo. La confianza no nace cuando el destino toca con una varita mágica a un médico y un paciente.

¿Cuáles son sus finalidades?

Con el tiempo se desplaza el enfoque primario de tratar la enfermedad al de prevenirla, detectando y enfocando con medidas preventivas y prospectivas los riesgos en salud precursores potenciales de enfermedades y problemas.

Brindar diagnóstico y tratamiento de óptima calidad es el segundo objetivo.

¿Cuáles son sus funciones?

Función de pilar: sobre todo en situaciones críticas, con su acción o por simple presencia, debe ser capaz de amortiguar los movimientos, casi siempre bruscos, que las crisis plantean.

Función normatizadora: desde la visión de la familia está capacitado para trazar una línea divisoria normal/anormal, salud/enfermedad.

Finalmente tiene la función de mediador entre la “cultura médica” a la que la comunidad le permitió acceder y la “cultura no médica” de la comunidad a la que pertenece.

Este mediar implica varios pasos:
1) disponibilidad para ver, escuchar y sentir.
2) Un aguzado espíritu crítico para decodificar lo que ve, escucha o siente.
3) Agrupar, jerarquizar y construir esos datos para llegar a un diagnóstico.
4) Usar la actitud, la palabra y los medicamentos en las dosis necesarias para prevenir o curar.

¿Cuáles son sus valores?

Dedicación al servicio: es éste un requisito indispensable que precede a las ambiciones hospitalarias, académicas y de investigación.

Disponibilidad: “Una de las funciones más importantes del pediatra es tener el auto estacionado en la puerta de su casa. La gente sabe así que puede contar con él.” Esta vieja aseveración, usada como metáfora de la disponibilidad emocional que el médico personal debe tener en relación a los pacientes que le solicitan ayuda, tiene vigencia todavía. Se debe prestar el oído, la atención, el tiempo, y los conocimientos cada vez que nos sean requeridos.

Maestro: para el pediatra personal enseñar es un servicio que agrada, desarrolla confianza y seguridad en los pacientes, y hace la consulta mucho más fácil para ellos y menos cargada de ansiedad. Ayudar a los padres a comprender la fiebre como síntoma y no temerle, conocer los accidentes e intoxicaciones y cómo prevenirlos se cuentan entre las cosas que diariamente enseña el pediatra personal.

Terapeuta: En cierta medida realiza psicoterapia con la anamnesis, en examen físico prolijo y una actitud comprensiva. A su vez la demostración de competencia y habilidad para obtener datos completos para el diagnóstico es en si mismo de apoyo psicológico.

Comunicación: debe ser considerada un ingrediente principal en el cuidado médico pediátrico. Se debe prestar especial atención a escuchar, educar para la salud, hablar en lenguaje llano, aclarar indicaciones, alentar, tranquilizar, explicar y ser receptivo a preguntas.

Cuando la comunicación es efectiva mejora la comprensión de las enfermedades, la satisfacción y la adherencia a los tratamientos.

Lentitud: como en tantos otros aspectos de la vida lo más rápido no es siempre lo mejor. Incorporar a nuestra tarea algún espacio para lo lento no solo es hermoso. También es sensato y hasta juvenil.

Calidez: el pediatra y filósofo colombiano Francisco J. Leal Quevedo nos advierte “El acto médico de calidad debe ser cálido, el calor se transmite solo por contacto. La verdadera calidez es empatía y viene de adentro, es centrífuga. La calidez es parte del acto médico y no es un hecho sino un valor”.

Coordinar servicios: asume la responsabilidad profesional de las actividades combinadas de muchos especialistas cuando sean necesarios.

Comencé a disfrutar de la pediatría personal cuando percibí el valor terapéutico de las palabras bondadosas, consoladoras y honradas dichas a los padres. Pueden tolerarse las llamadas telefónicas nocturnas al parecer inútiles si uno aprecia el efecto calmante de sus comentarios en los padres preocupados, que excede, con mucho, a la potencia de los tranquilizantes.

Al poco tiempo de terminar la residencia tuve la inmensa fortuna de conocer al Dr. Luis García Azzarini, luego el privilegio de ser su amigo y compartir momentos inolvidables. Debo decir con orgullo que ha sido mi verdadero mentor como pediatra personal y sin lugar a dudas el mejor de los nuestros.

En “Recordar el pasado para afirmar el porvenir” su compañero y reconocido médico de niños, el Dr. Roberto Mateos, lo evoca así: Pediatra sensible, convencido de la necesidad ineludible que el médico de niños debe dedicar su vida al cuidado de la salud de la infancia y así lo hizo; utilizando sus propias palabras… “hasta el último suspiro”.
Creador de un estilo en el ejercicio de la pediatría que por aquellos años (comienzos de los 70) no existía, compañero afectuoso de los niños y consejero comprometido de los padres, fue el primer profesional médico en recibir con un cariñoso beso a los pequeños pacientes y a los padres.
Poseedor de una gran capacidad de observación y una rapidez casi sobrenatural para detectar precozmente los problemas graves de salud de los niños que asistía. Siempre comentaba: “yo soy apenas, si algo soy, un pediatra”.

Es básicamente “la camiseta” de Luisito la que luzco orgulloso y me orienta desde siempre en el ejercicio diario.

Luis Fumagalli**

*Este artículo fue publicado en la sección Los Maestros de la Revista Ludovica Pediátrica Vol. 11 – N°4 – Verano 2009 (es reproducido con permiso del Comité Editorial de la Revista).

**Médico Pediatra

miércoles, 16 de junio de 2010

Becas otorgadas por SAP Entidad Matriz

La Filial contará con 5 becas para sus socios otorgadas por Entidad Matriz, para los siguientes eventos a desarrollarse en el 2do semestre del año:

-7mo Congreso Argentino de Salud Integral del Adolescente.
1 al 4 de septiembre de 2010. Mar del Plata.

-1er Congreso Argentino de Neonatología.
29/9 al 2/10. Ciudad de Buenos Aires.

-5to Congreso Argentino de Pediatría General Ambulatoria.
17 al 20 de noviembre de 2010. Ciudad de Buenos Aires.

Para más información, comunicarse con la Secretaría.

viernes, 4 de junio de 2010

Curso de Actualización en Pedatría Ambuatoria 2010. IDIP. SAP La Plata

Exámen final del curso

El examen se enviará vía mail el día 8 de julio.
Para acceder a rendir el exámen, se deberá cumpir con el 80% de asistencia al curso (7 clases).
El tiempo para rendir el exámen es de 15 días.
Luego se avisará vía mail cuándo podrán pasar a retirar los diplomas.